null

Yamna Sai Hoy les quiero compartir mi experiencia con Benet!

Todo empezó una mañana del 19 de noviembre 2011, me desperté como cada día para ir a hacer mis prácticas circenses, llevo siendo acróbata desde el año 1996.

Al querer empujar mi cama note como una pequeña descarga en la espalda, pero aún no había acabado de mover la cama así que seguí moviéndola hasta que sentí otra descarga, en ese momento pensé…”me acabo de hacer daño”.

Así fue, seguí sin poder moverme de la cama durante unos días pensando que era una lumbalgia cosa que en unos días supuestamente tenía que desaparecer, pero eso nunca sucedió.

Decidí hacerme unas pruebas viendo que mi estado iba a peor y que mis prácticas circenses y trabajo ya estaban peligrando, cuando me llegaron los resultados después de tres meses de espera me quede aterrada, me diagnosticaron:

-Una hernia discal L4L5

-Una rotura de disco L5S1

-Una discopatía L4L5, L5S1.

Teniendo ya los resultados podía empezar ya una tratamiento, pero en este momento fue cuando todo sucedió…

Comencé a buscar soluciones ya que mis médicos no tenían tratamiento, el tipo de hernia era inoperable, y la discopatía supuestamente genética era incurable.

Pase por todas las técnicas conocidas desde la osteopatía a la kinesiología, todas las cuales ninguna me podía ayudar a curar, hacer que pasara el dolor momentáneo era posible pero eso no era mi propósito, yo solo quería volver a mi normalidad y seguir con mis actividades circenses pero llegó un momento en que las opiniones de los distintos terapeutas sobre mi estado estaban empezando a afectar mi fe, citaré un par de opiniones sin referencias para que sientan mi historia:

” Y, porque no cambias de oficio en el circo? Probaste domadora de leones, creo que tal como estas lo podrías hacer.”

” Se consciente que si decides seguir con tus actividades acabaras seguro en una silla de ruedas”

La pregunta es, ¿cómo se supone que una persona que quiere curarse se cura si nadie le da fe, o al contrario trata de sacársela?

Un día después ya de casi medio año de búsqueda y de dolor continuo, me llegó el contacto de Benito y un video que explicaba su técnica, ni siquiera acabe el video y ya estaba llamándole. Siempre recordaré esa frase tan simple, pero que para mí fue el comienzo de un gran camino:

”Muna, tranquila, te pondrás curar al 100%, tú te desequilibras, tú te equilibras”

Esperanza y Fe de repente sonaron de nuevo a mi puerta pero en este momento todavía no era consciente de lo que quedaba por venir.

En la primera visita me quede asombrada pues entre sin apenas poder caminar o sentarme, y después de quizá 30 minutos sin que sepa bien lo que acababa de ocurrir había desaparecido por completo el dolor y mi flexibilidad estaba totalmente recuperada.

Lloré, y no lloré solamente porque el dolor había desaparecido y ya podía retomar mi vida, sino que lloré por ¡la gran liberación que acaba de experimentar al nivel físico, mental y emocional!

Un día tuve una recaída muy grande estando en Suecia trabajando en un espectáculo, ya no era el tema de hacer la función sino había retomado el punto de inicio y después de pensar mucho decidí llamar a Benito a España para que me aconsejara que hacer, allí paso otra de las cosas sorprendentes que se pueden hacer…

Simplemente después de la llamada telefónica me dijo Benito de ponerme a hacer mi trabajo pues él se “conectaría” desde España para ayudarme, en el espacio de 10 m. estaba de vuelta completamente recuperada y preparada para mi función! Lo más increíble es que me mencionó que le aparecía un desequilibrio en el glúteo derecho, ¡cosa que yo no le había mencionado y sí era!

Hoy día sigo trabajando con lo que me enseño benet, pero ya no solamente trabajo mi cuerpo físico sino que aprendí que todo es movible según la intención clara y anclada para que uno reciba lo que realmente viene a recibir.

Hoy, estoy sin lesiones o dolores y retomé mi vida, hoy puedo decir con fuerza y convicción que ya recordé quien soy y desperté de ese sueño que no me dejaba ser Yo.

¡Gracias!”